Túnez, un destino de película

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Panorámica de Tataouine Túnez María Díez Rovira¿A quién no le gustaría sentir que está protagonizando una película? Una de las sensaciones más repetidas del viajero que acude a ciudades como Nueva York o París es revivir y pisar las mismas calles que sus ídolos. Quizá no sea tan llamativo, ni tan filmado, ni tan siquiera se venda tan bien, pero uno de esos lugares es Túnez, destino que se encuentra a menos de dos horas de avión desde España y con mucho que ofrecer para los amantes del cine y la historia.

Cómo superar un día en el desierto sin ser R2D2

Camello en Tataouine Túnez María Díez RoviraPara el ciudadano de occidente, adentrarse en la majestuosidad del Sahara es toda una experiencia. Con una superficie de más de 9 millones de kilómetros cuadrados, en este desierto se encuentra el planeta de Anakin Skywalker, Tatooine. George Lucas eligió un nombre muy similar al del auténtico lugar, ya que Tataouine es el nombre de la región de origen bereber al sur de Túnez donde se rodaron las míticas escenas del Episodio IV: Una nueva esperanza, en 1977.
Adentrarse en las dunas del desierto y visitar el escenario de la mítica saga Star Wars no es complicado y resulta altamente gratificante. Decía Luke Skywalker que si existe un centro del universo, Tatooine es el planeta más alejado de él, y no le faltaba razón. El poco tránsito de turistas y la naturaleza imponente del desierto hacen de este lugar un punto, como poco, mágico.

Aquel planeta de la saga cinematográfica al que iban a parar vándalos, vagos y maleantes conserva sus edificaciones de origen bereber con casas que se pueden visitar, habitadas o no. El carácter humilde y hospitalario de este pueblo deja sin palabras a quien se atreve a irrumpir en su intimidad y suelen ofrecer pan o agua a los visitantes sin pedir nada a cambio.

Tataouine Túnez María Díez RoviraEn Tatooine destacan las semiesferas de aspecto arenoso, una especie de iglús del desierto de entre las que aparece algún joven que se ofrece para sacarte una fotografía con animales de compañía tan variopintos como una lechuza o un pequeño zorro. Esto es lo más parecido a explotación turística que tiene actualmente la zona. En Tataouine sobreviven unas antenas del set del rodaje de aquel 1978, superando tormentas de arena, frío y el quemazón del sol. Considerar que un pedazo de Hollywood permanece en esas tierras parece impensable, pues no existen ni puestos turísticos de venta ambulante, ni una réplica de objetos que recuerde a la saga. Esa autenticidad forma parte de su encanto.

Participa en la carrera de vainas mientras tienes una cita con El paciente inglés

Cañón de Mides Túnez Kelu RoblesDejando atrás la arena de Tatooine es posible participar, sin salir del argot de Lucas, en la famosa carrera de vainas reviviendo la peligrosa competición donde Anakin Skywalker luchó por ganar y sobrevivir en el Episodio I: La amenaza fantasma en 1999. Se trata del Cañón de Mides, muy cerca de donde se rodaron el resto de imágenes de Tatooine, una garganta dorada que nada tiene que envidiarle al mismísimo Cañón del Colorado y que convenció al director de El paciente inglés como localización para rodar algunas escenas de su película.

¿Fue la luz de Túnez lo que atrapó a Anthony Minghella? Sin duda. Es una de las cosas más especiales que caracteriza a este rincón del país. A unos 10 kilómetros de la garganta natural de Mides se encuentran los oasis de montaña de Chebika y Tamerza, otros tesoros para la vista donde los jóvenes acuden para zambullirse en sus aguas dulces o para tomarse un té caliente y afrontar así las altas temperaturas del desierto. Sus habitantes son gente recia, dura. Su piel ha sido dorada por el sol abrasador del desierto y cuarteada por las tormentas de arena. Sus ojos profundos, penetrantes.

Oasis de Mides Túnez Kelu RoblesEn 1981 Túnez volvió a servir de escenario hollywoodiense, en esta ocasión para rodar En busca del arca perdida, cuando Steven Spielberg se decidió a utilizar lugares muy cercanos a Tataouine para las escenas de Indiana Jones. Poco lo pudieron disfrutar. Cuentan que tanto Harrison Ford como el resto del equipo no soportaron muy bien las altas temperaturas y la comida autóctona y Spielberg tuvo que acelerar el rodaje.

Desafío a muerte contra Russell Crowe

El anfiteatro romano del Djem es una obra romana del año 238 a.C. a la que no hacen falta datos cinematográficos para resaltar su envergadura. Uno de los lujos que tiene su visita es que, probablemente, seas la única persona que pisa su arena. Se trata de un lugar muy poco visitado si tenemos en cuenta que es el mayor coliseo de África y el cuarto más grande del mundo. Estuvo intacto hasta el siglo XVII y hoy en día mantiene muy bien su estructura y su foso que, a diferencia de otros coliseos del mundo, sí puede visitarse. Tenía capacidad para 35 mil espectadores y el aforo se completaba con toda seguridad, ya que se repartía al público y de forma gratuita vino y pan; de ahí el origen de la expresión latina Pan y circo.

Con todo esto, en el año 2000 el director de cine Ridley Scott decidió glorificar a Máximo Décimo Meridio y para rodar su largometraje escogió esta localización de Túnez. Como visitante, el hecho de poder adentrarse en su foso, pisar la guarida de las fieras y cerrar los ojos dentro un zulo para esclavos es, simplemente, escalofriante.

Panorámica del Djem Túnez María Díez Rovira

Mira siempre el lado positivo de la vida

Que la considerada como una de las mejores películas de comedia de todos los tiempos haya sido rodada en Túnez es un gran punto a favor de este país del Magreb. En 1978, los Monty Python llevaron el set de rodaje de La vida de Brian hasta la ciudad costera de Monastir, concretamente al fuerte almorávide de esta ciudad tunecina. Los Python contrataron a trescientos figurantes que ya habían trabajado para la película Jesús de Nazareth un año antes. Junto a esta fortaleza del siglo VII d.C. tuvo lugar la famosa escena donde la madre de Brian le convence para ver la lapidación de una persona y, como está prohibido que acudan mujeres, allí se compran barbas falsas para poder observar estos castigos.

Sentir Túnez

Spielberg, Lucas, Scott…. Algo debe tener este país para que inspire tanto a los mejores directores de cine. Para disfrutarlo al máximo quizá haya que tomar como premisa lo que Qui-Gon Jinn dice a Anakin Skywalker antes de la carrera de vainas de Boonta Eve (Star Wars, Episodio I): “Concéntrate en el momento. Siente, no pienses, usa tu instinto…”. Siente Túnez.

Un artículo de Kelu Robles

Imágenes: Kelu Robles / María Díez Rovira

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